lunes, 26 de septiembre de 2016

victor andres belaunde

 (1883 – 1966)


Una de las personalidades más destacadas del Perú en los últimos tiempos; maestro, diplomático, académico, político, periodista, escritor y hombre de derecho ha sido el doctor Víctor Andrés Belaúnde nacido el 15 de diciembre de 1883. El ilustre hombre público inicia sus estudios en la Universidad de San Agustín de Arequipa y en la de Santa María de Lima; optando grados de Doctor en letras y jurisprudencia en Ciencias Políticas, en los años 1908 y 1911.Fue catedrático de la Universidad de San Marcos y Rector de la Universidad Católica de Lima. Sus amplios conocimientos y el brillo de su cultura valieron para dictar cátedra en las Universidades de Columbia, Virginia, Miami y Chicago.Su nombre es ampliamente conocido en todo el mundo por su participación en los debates de la ONU de cuya asamblea general fue presidente.Tan vasta era su cultura que entidades internacionales le solicitaron su cooperación, habiendo sido por ello socio fundador y presidente de la sociedad peruana de filosofía; miembro de la academia de la lengua, miembro del instituto histórico del Perú: miembro correspondiente de la Real Academia de la Lengua y de la Real Academia Histórica de Madrid; y de otras múltiples instituciones.

mariano melgar

MARIANO MELGAR
  Breve y tocada por el infortunio fue la vida de Mariano Melgar, el joven poeta y músico arequipeño encendido por un amor sin tregua por la mujer de sus sueños, Silvia. Poeta y tañedor por excelencia del «yaraví», combatiente por la independencia nacional, cayó abatido por las balas realistas triunfantes, después de la batalla de Umachiri, el 12 de marzo de 1815.Un hálito romántico y de inteligencia superior rodea a Mariano Lorenzo Melgar, desde sus primeros años. Nacido el 12 de agosto de 1790, del segundo matrimonio de su padre, don Juan de Dios Melgar y Sanabria, con doña Andrea Valdivieso y Gallegos, vivió con sus ocho hermanos de padre y los diez de padre y madre en la antigua calle de Santa Teresa, casi flanqueada por los templos de Santa Marta, Santa Teresa y San Pedro. El espíritu familiar, el ambiente pacato de la Arequipa de entonces y tal vez su propia inclinación inicial, le llevaron tempranamente a la carrera sacerdotal. Pero el espíritu liberal iba invadiendo su corazón, y tímida y medrosamente dejó un día los acordes sacros para ensayar una muy tenue melodía profana de su inspiración.